lunes, 23 de mayo de 2016

GRADUACIÓN 2º BACHILLERATO 2015-16. DISCURSOS Y LIPDUB

El viernes 20 de mayo celebramos la Graduación de nuestros alumnos de 2º Bachillerato. Fue un acto entrañable, lleno de emoción y alegría recordando su paso por el colegio. Desde aquí queremos compartir el discurso que pronunció nuestra Directora y tanto conmovió a alumnos, familias y profesores:

Queridos alumnos, profesores y familiares que habéis acudido esta tarde a celebrar y acompañar este momento importante para todos.

Como cada año que llega este acontecimiento, se nos remueven por dentro muchos sentimientos: alegría y pena, ilusión y nostalgia, nervios y tranquilidad.
Y me quedo con este último sentir: tranquilidad, paz, sosiego y descanso al pensar que hemos llegado a la meta de un camino, no exento de dificultades, pero lleno de buenas experiencias.
Un camino que habéis  recorrido  acompañados de vuestros padres y profesores.  Personas que han puesto todo lo que ha estado en su mano para lograr de vosotros ese ¡Más, siempre más! de nuestro objetivo.
Seguro que a veces os han corregido, con más o menos acierto, otras os habrán felicitado, algunas veces os habrán reñido y eso no gusta a nadie… es posible que no se sientan satisfechos de todos los resultados que habéis obtenido… pero estoy convencida de que están contentos de haber empleado parte de su vida en serviros de apoyo y estímulo.
Y me gustaría que todos sintiéramos eso hoy, que detrás de aciertos, errores, éxitos, fracasos… hay mucho de servicio en mil quehaceres,  todos necesarios, ya que tejen las redes de lo más valioso de la vida.
Vosotros, que ahora os estáis planteando, qué hacer, qué carrera elegir… Me vais a permitir que os diga,  haciendo  uso de mi experiencia,  cual es el mejor de los oficios:
Servir.
Parece que eso de servir suena mal, pero creedme si os digo que es la tarea más hermosa, la que tiene más recompensas, la que encierra más amor. Da igual la profesión que elijas: maestro, ingeniero, médico o trapecista…si no la ejercéis con amor, pasión y entrega, de nada os servirá. Estaréis vacíos, no seréis ni sal, ni luz.
A veces la vida, la sociedad, o las circunstancias os harán flaquear y pensaréis que eso de servir es de bobos, que es mejor que os sirvan a vosotros pero si algo  tengo claro es que mi labor fundamental es servir a los demás, allí donde esté… y si hoy os digo esto es porque me gustaría que vosotros, en vuestra nueva trayectoria de vida, lo tengáis como lema y objetivo. Creedme que os sentiréis más felices.
Hace años descubrí a una escritora, Gabriela Mistral, que debía de pensar lo mismo que yo cuando escribió un poema con ese contenido. Lo tengo colgado en un lugar bien visible del despacho, para tenerlo presente a diario, para que no se me olvide, en especial en momentos difíciles… y hoy, día de vuestra despedida, os lo leo y con él os regalo un estilo de vida que no solo da alegría sino también consuelo y esperanza:

      “El servir no es faena de seres inferiores
      Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú;
      Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;
      Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú.
      Sé el que aparta la piedra del camino, el odio entre los
      corazones y las dificultades del problema.
      Hay una alegría del ser sano y la de ser justo, pero hay,
      sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir.
      Qué triste sería el mundo si todo estuviera hecho,
      si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender.

      Que no te llamen solamente los trabajos fáciles
      Es tan bello hacer lo que otros esquivan!
      Pero no caigas en el error de que sólo se hace mérito
      con los grandes trabajos; hay pequeños servicios
      que son buenos servicios: ordenar una mesa, ordenar
      unos libros, peinar una niña.
      Aquel que critica, éste es el que destruye, tu sé el que sirve..
      Dios que da el fruto,  la sal y la luz, sirve.                                               Pudiera llamarse así: "El que Sirve".

      Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día:  ¿Serviste hoy? ¿A quién?

Que cada día, cada noche, os hagáis esta pregunta “¿serví?” “¿a quién? Fuiste sal, has dejado luz en tu camino
Reconozco y aprecio  que muchos de vosotros ya habéis aprendido esta hermosa lección de servir, que habéis disfrutado ayudando de mil maneras: voluntariado, campañas, apoyo escolar, realización de la orla, y otros muchos detalles…auténtico ejemplo  de servicio, sal y luz. Seguid así, no perdáis ese tesoro que lleváis dentro, estoy convencida de que así seréis más felices. Sabed que en el colegio siempre vais a tener un espacio para esa noble tarea.
Termino agradeciendo a las familias la confianza que han depositado en nosotros a la hora de compartir la tarea de educar a sus hijos. Para muchos de vosotros, hoy también es una despedida del colegio. Muchas gracias por vuestra colaboración y por compartir con nosotros lo más importante que tenéis: vuestros hijos y el deseo de que en su nueva trayectoria Dios les guíe y les proteja y que como decía Santa Cándida que la Virgen les cubra con su manto.
Muchas gracias.


También los alumnos que se graduaban leyeron un precioso discurso repasando todos sus años vividos en el colegio. Fue el siguiente:

Buenas tardes a todos los alumnos, padres, familiares y profesores que nos acompañan en un momento tan emotivo como este.

Hace 15 años entrábamos por las puertas de este colegio niños y niñas con uniformes y kikis. Esos niños emprendían esa mañana una aventura fascinante, en la que no pasaría ni un solo día en el que no aprendieran una cosa nueva y forjaran unas relaciones de amistad con sus compañeros y de respeto a sus profesores. Esos niños se encuentran hoy aquí, delante de todos vosotros, con el fin de despedirnos de todos los recuerdos de los momentos vividos.
 
  Hemos  pasado tantas cosas en este centro… Hemos aprendido a contar, a escribir, a leer, a ser  nosotros  mismos. Hemos  reído, llorado, disfrutado, viajado, y siempre y sobre todo, hemos aprendido. Hemos  sido inculcados con valores cristianos, tan propios de este colegio: la solidaridad, el compañerismo, la responsabilidad, el compromiso. Es por eso por lo que hoy me siento afortunada de tener la oportunidad de agradecer personalmente todo lo que el Mater ha hecho por mí, por todos nosotros,  pues tomó a unos niños para convertirlos en hombres y mujeres, los cuales siempre, vayan donde vayan, llevarán al colegio Mater Purissima en su corazón.

Gracias a todos los profesores, porque nos habéis enseñado a ver la vida desde otra perspectiva, nos habéis enseñado que al colegio se viene sobre todo a disfrutar, pero a disfrutar aprendiendo, nos  habéis dedicado siempre la mejor de vuestras sonrisas, en cada caída y mala racha habéis estado ahí para motivarnos a seguir, a no rendirnos, pero sin dejar de tener esa exigencia que nos ha hecho darnos cuenta de lo que somos capaces. Habéis sido parte de nuestra formación como persona, y eso es algo que marca.

Gracias a todos los compañeros, a los que están y ya no están, a los que son amigos y no lo son, pues entre  todos, de una manera o de otra, hemos vivido esta gran aventura, convirtiendo cada clase en nuestra segunda  casa.

Y un agradecimiento especial a todos aquellos que no han sido solo compañeros, han sido amigos, confidentes, incondicionales. Habéis convertido el día más amargo en algo que realmente mereciera la pena vivir. De nuevo, gracias.

Y sobre todo, gracias a nuestras familias. Vosotros que nos habéis aguantado en nuestras épocas de estrés, habéis sufrido nuestras  decepciones y habéis vitoreado nuestros  éxitos, pero siempre desde el orgullo por cualquiera de las decisiones que hayamos tomado. Hoy por hoy no seríamos quiénes somos, ni habríamos conseguido lo que hemos conseguido si no fuera por vosotros. Gracias por el apoyo, el cariño, el ejemplo y las lecciones que nos habéis dado.

  Durante nuestra estancia aquí le hemos ido diciendo adiós a muchas cosas. Empezamos por el babi, para después decírselo a los tirantes de nuestras/vuestras faldas y luego al horario de por la tarde. Más adelante le dijimos adiós a las pizarras blancas para empezar a mancharnos nuestras manos de ese mismo color por culpa de las tizas. Finalmente le dijimos adiós al uniforme, y ahora toca la despedida más difícil. Toca decirle adiós al colegio que a tantos nos ha visto crecer y a otros tantos nos ha acogido con los brazos abiertos. Toca decirle adiós a las carreras mañaneras para que Mariano no nos cerrara el portón. Adiós a las megafonías, a los actos en el patio y a esas asignaturas que tanta guerra nos han dado. Toca decirle adiós a esta etapa, en la que hemos crecido, madurado, y luchado hasta el final para alcanzar nuestras metas, y con ello a nuestra infancia y una gran parte de nuestra adolescencia. Pero de lo que no nos vamos a despedir, al menos no por ahora es del Mater. Una parte de este colegio permanecerá siempre dentro de nuestras decisiones, de nuestros pensamientos, de nuestras acciones, de nosotros; y esperamos que la relación con este sea duradera.

  Por todo esto y por mucho más, con lo que podríamos estar horas y horas hablando, gracias Mater y, ¡hasta la próxima!


  Muchas gracias.

Como colofón, tras la Acción de Gracias y el acto académico de imposición de becas, los alumnos nos deleitaron a todos con el LipDub que podéis ver a continuación, fue enormemente creativo. Si deseas verlo y disfrutar de un rato entretenido  pulsa aquí.