viernes, 4 de diciembre de 2015

FIESTA DE LA INMACULADA Y DE LAS HIJAS DE JESÚS

Queridos alumnos, familias, profesores, Hijas de Jesús, colaboradores y amigos: hoy nos reunimos para celebrar el “Mil Albricias”, una tradición que se repite año tras año, no solo en los colegios de las Hijas de Jesús, sino también en aquellos lugares en los que está presente la Congregación.
¿Qué celebramos? ¿Por qué hacemos fiesta, damos gracias y estamos más contentos de lo habitual?¿Por qué felicitamos a las Hijas de Jesús?
Pues ni más ni menos que por algo muy importante, un gran triunfo, una gran apuesta: el Sí de una mujer, Cándida María de Jesús, a una petición de Dios. Y con ese Sí, se puso en marcha hace 144 años, una gran aventura llena de confianza ante los riesgos, de superación ante las dificultades, de oración ante los obstáculos y de ponerse en marcha aunque las condiciones no sean las mejores.
Han pasado muchos años desde la Fundación, son muchas las generaciones que se han ido educando al calor de ese fuego que inspiró a la Madre Cándida. Son muchos los alumnos que cantan hoy y cantaron el Mil Albricias, que no es otra cosa que expresar que estamos contentos por pertenecer a una gran familia, por tener un gran ejemplo de coraje y entrega, sino también por saber que formamos parte de un plan de Dios.
Nuestro mundo, al igual que hace 144 años, tiene problemas: violencia, injusticias, guerras, desigualdades…y sigue necesitando de SIES y compromisos: Si a la vida, a la paz… y a todo aquello que construya.
Ser alumno del Mater, haber estudiado en un colegio de las Hijas de Jesús, se nos debe notar no solo en que sabemos el Mil Albricias, sino en que somos capaces de salir de nuestras comodidades para afrontar problemas, superar miedos y obstáculos y dar Más...siempre más. Así la alegría formará parte de nuestra vida, la paz estará en nuestra conciencia y nuestros actos construirán un mundo mejor.
Cierto es que necesitamos ayuda. La Madre Cándida también,  por eso se puso bajo la protección de otra gran mujer que dijo Sï a una propuesta de Dios y que no es otra que: la Virgen María. Por eso eligió el día de la Inmaculada Concepción para el nacimiento de la congregación y por eso hoy le dedicamos nuestra fiesta.

Celebremos con alegría y dispongamos nuestro corazón para acoger todo lo bueno que nos trae este día.

Conchi Sierra